De La Cultura del Miedo y la Ciudad de la Exclusión

Parece ser que esta habitual práctica por parte de los gobiernos usando sus mediáticas herramientas de control viene de la guerra fría. Se trata de generar un clima de inseguridad y desconfianza. Esto produce a su vez una respuesta automática en pro de la seguridad. Aumento del control. Somos los propios ciudadanos quienes reclamamos más policías (legitimación de la violencia de estado), más cámaras, vallas, hay gente que incluso está deseando que le implanten un microchip para sentirse aún más segura.

Rio de Janeiro. Dani Martinez

Rio de Janeiro. Foto: Dani Martinez

  • El miedo, se convierte en una herramienta de amansamiento: Oh presidente toma nuestros derechos en pro de nuestra seguridad y  manejalos a tu antojo. Vigila, registra, encarcelanos… Ya habrá tiempo de preguntar.
  • El miedo legitima la violencia, mi propia seguridad pasa por eliminar la amenaza, por ser más fuerte, más capaz. Es una constante en los cuerpos de policía de las ciudades más “peligrosas” del mundo. Primero disparan, después preguntan.
  • El miedo nos separa, potencia la desconfianza, la desintegración y violencia hacia lo “diferente” y la individualidad. ¿Será nuestro vecino el próximo suicida? Tiene una mirada extraña y no lleva zapatos de moda.
  • El miedo, además, es un negocio para mucha gente. Alarmas, radares, cámaras, seguros, vallas, guardas de seguridad (legitimación de la privatización de la violencia), armas, cursos de defensa personal, sprays antiviolación, bunkers…
  • El miedo es noticia fácil. El coquetear a través de los medios con las desgracias ajenas además de fomentar la intensidad de nuestra “vivencia”, nos hace sentir afortunados. No me toco a mí, pero me podría suceder, haré lo necesario por evitarlo. Es como la lotería de Navidad pero a la inversa.
  • El miedo se replica a diferentes escalas. Una familia, un pueblo, una urbe, un estado, el mundo. A diferentes escalas y con diferentes efectos aparece el miedo como estrategia, como arma de control pasivo y la violencia como ejecutor.

Un porcentaje muy alto de los robos, actos delictivos tienen que ver con la desigualdad y la exclusión social. Si la inversión de fondos y recursos destinada a seguridad se focalizasen hacia la concordia, la tranquilidad y la equidad, seríamos un poco más libres.

3 comentarios

  1. Es el tiempo del miedo

    Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
    Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
    Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
    Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de
    ser atropellados.
    La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
    Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la
    falta de armas.
    Las armas tienen miedo a la falta de guerras.
    Es el tiempo del miedo.
    Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer
    sin miedo.

    Eduardo Galeano

  2. mmm este blog pide a gritos PFC villarteño!!

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