Viviendas para… Vivir?

Hemos tenido la suerte de ver en el ciclo de conferencias de la asignatura Aula Americana, un catálogo muy diverso de viviendas. Grandes mansiones, pequeñas casitas de fin de semana exquisitamente resueltas, casas mirador, sorprendentes soluciones constructivas…

Pero, desde mi punto de vista, y apoyándome en la RAE: 1. f. Lugar cerrado y cubierto construido para ser habitado por personas; muy pocas de ellas deberían llamarse vivienda. Algunas de ellas son esculturas, piezas artísticas; otras no pasan de ser “bonos de inversión” que tienen detrás la especulación y el nombre de un arquitecto famoso como garantía de su valor; la mayoría tienen un poco de cada. Pero muy pocas de las obras que nos han mostrado son habitadas.

Eso me hace preguntarme acerca del papel de los “grandes” arquitectos iberoamericanos en la actualidad, al menos los que han pasado este curso por el aula magna.

La conferencia de Umberto Eliash alumbra y resuelve muchas de estas cuestiones. Si intentamos, desde nuestros modestos conocimientos de historia, extrapolar los periodos que Umberto nos muestra dentro de la arquitectura chilena al resto de iberoamerica (generalizar es difícil e impreciso pero…) podemos encontrar relaciones directas con una componente global común.

En el que Umberto clasifica como 2º periodo (1945-1965) es un periodo en el que por las calles y campos de muchos países de latinoamerica circula la revolución. Tras la descolonización madurada y la independecia asumida y discutida desde dentro, iberoameria trabaja y se convierte en uno de los puntos calientes a nivel global de experimentación y construcción de libertades y sistemas de organización. Lo que se refleja en las arquitecturas, donde las ideas de los CIAM y el movimiento moderno, gracias , entre otras cosas, a la falta del peso de la historia (el patrimonio como prejuicio) se ponen en práctica en unidades vecinales, y políticas de vivienda social.

Es en el 3er período de Umberto, Madurez y Crisis, (1965-1977) donde, los siempre temerosos de la libertad de los pueblos, los poderosos, fomentan y llevan a cabo golpes de estado y se instauran dictaduras de corte militar a lo largo y ancho de toda latinoamérica. Estos cambios políticos conllevan cambios de organización social, económica y por tanto de concepción de la arquitectura. Y sientan las bases económico-sociales que continuarán desarrollándose durante los 80`s, muchas de ellas vinculadas a procesos de transición y reconstrucción de la democracia, con gobiernos “controlados/condicionados” por grandes poderes económicos y políticos globales.

Los frutos de este proceso, con excepciones por supuesto, llevan a la privatización de la enseñanza universitaria y a vincular los grandes nombres de la arquitectura con la promoción privada, el desarrollo tecnológico y al desarrollo de las ciudades siguiendo la lógica de mercado. Barrios económicos, reducción de espacios públicos a la mínima expresión, políticas de vivienda estructuralistas o carencia de las mismas.

Existe además en ciertos casos una dependencia e incluso exigencia del subsidio debido a ciertas prácticas paternalistas por parte de gobiernos, ONG´s, moneda de cambio de multinacionales…

A pesar, o quizás como respuesta a esta casuística, surgen arquitectos, políticos y movimientos ciudadanos que trabajan técnicas, programas y formas de organizar la ciudad, la sociedad y abordar la vivienda más alla de su cotización o su forma.

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